Perfil humano y asistencial del Dr. Ignacio Moncada

Perfil humano y asistencial. Dr. Ignacio Moncada

 

Entrevista del Dr. Ignacio Moncada, Jefe de Servicio de Urologia del Hospital Sanitas La Zarzuela.

Perfil asistencial

¿Cuándo decidió dedicarse a la Medicina? ¿Y a su especialidad?

Lo tenia mas o menos fácil porque mi padre, mis dos abuelos y mi bisabuelo paterno eran médicos, era algo natural que me dedicara a la Medicina.  A pesar de eso dudé hasta última hora, también me gustaba el derecho, pero finalmente tomé la opción más fácil.  Cuando era estudiante de Medicina pase varios meses en USA haciendo prácticas en un hospital y viví en casa de un urólogo español afincado allí.  Me encantó la urología, vi cirugía muy impactante como el implante de prótesis peneana y me di cuenta que era una especialidad muy variada con aspectos muy médicos pero eminentemente quirúrgica, me gustó mucho y cuando me examiné del MIR fue la especialidad que elegí. Hoy todavía no me he arrepentido.

¿Qué le hubiera gustado ser si no fuera médico?. Otras especialidades u otras profesiones.

Si hubiera hecho otra especialidad de Medicina sin duda hubiera sido también quirúrgica como traumatología o cirugía del aparato digestivo, pero me gusta más la urología, la verdad. Si no hubiera sido médico me hubiera dedicado a una profesión en la que pudiese interactuar con la gente, derecho o negocios seguramente.

¿Cuál es su percepción de la Medicina privada en general?

Después de veintiún años en la Medicina pública y seis en la privada “full time” tengo una idea bastante clara de ambos mundos. Para mí, la diferencia entre la medicina privada y la pública es muy simple: que una está gestionada por gestores privados y la otra por gestores del sistema público; por lo demás la atención médica es básicamente la misma.  No entiendo que se plantee el ejercicio de la Medicina con diferentes criterios médicos en la privada o la pública, sólo cambian los criterios administrativos y de gestión de los recursos. Hoy en día, con recursos públicos más limitados, sin duda la medicina privada está por delante de la pública en muchos aspectos.  A la Medicina privada sólo le faltan recursos para la investigación; particularmente investigación básica y contribuir también al avance de la Medicina, por lo demás la medicina privada es de un altísimo nivel en España.

¿Y de su formación y práctica habitual en un hospital privado?

A la Medicina privada se le exigen, por parte de los pacientes, niveles mayores de excelencia, mejor atención, menos tiempos de espera, en definitiva hay mucha más exigencia de calidad en la Medicina privada que en la pública.  Se tiene la idea de que ya que se paga un seguro hay que exigir más (como si la pública no hubiera que pagarla) y eso genera un nivel de exigencia que por otra parte es bueno que tengamos. Mi práctica médica, en particular, es homologable con el del hospital público de primer nivel en el que trabajaba antes, si no mejor, ya que contamos con medios de los que no se dispone en otros centros: cirugía robótica –un gran avance en la urología- láser urológico, y otra tecnología no disponible en muchos hospitales públicos.  En el Hospital Sanitas La Zarzuela tenemos hoy unas condiciones privilegiadas para la practica de nuestra especialidad. También participamos en ensayos clínicos y somos muy activos en publicar nuestra propia experiencia. Aunque suene a inmodestia, se puede decir que hoy en dia la urología en el Hospital Sanitas La Zarzuela es uno de los Servicios punteros de la Urología nacional.

¿Podría relatarnos alguna anécdota de su práctica profesional?

Hay miles de anécdotas, siempre surgen cuando pasas muchas horas en la consulta y en el quirófano, es raro el dia en el que no hay alguna anécdota, y es que la gente tiende a ser muy simpática cuando la tratas con cariño. Yo, entre otras cosas, hago mucha medicina sexual y pregunto a menudo sobre las prácticas sexuales de los pacientes.  Un paciente homosexual muy simpático me contaba sus correrías y yo le preguntaba con un interés un poco morboso, él lo debió notar porque cuando le despedí en la puerta con la sala de espera llena me dijo en alto y con una gran sonrisa cómplice: hasta luego, golfo!!!… la gente me miró con los ojos como platos y yo me metí corriendo a la consulta; luego tuve que explicar a cada paciente según entraba que menudo descaro tenía aquel tipo tan amanerado.

¿Y alguna de su vida extra profesional?

Con 54 años a mis espaldas también he tenido muchas anécdotas personales. La más reciente es de este verano cuando tuve que dar conversación a una figura muy representativa de la política madrileña que se metió, confundida, en una cena en la que yo estaba y en la que no conocía a nadie.  Me presenté, le presenté a mi mujer y mis amigos y allí estuvimos charlando hasta que fue consciente de su error y que su cena era en otro sitio. Un poco despistada.

¿Y su libro preferido?

Hay muchos autores que me han gustado mucho:  Herman Hesse, Henrich Boll, Frank Slaughter, Juan José Millas, Javier Marías…  He leído mucho, ahora leo menos.  Si tuviera que decantarme por un libro concreto diría El corazón helado, de Almudena Grandes.

¿Cuál es su compositor o cantante preferido?

Me gusta una gran variedad de música: desde Lluís Llach a Coldplay, pasando por los Simon & Garfunkel o Mumford and sons.  Me gusta estar al día en la música que oigo. También la música clásica y la Ópera, pero más en vivo.

¿Qué tipo de ejercicio físico realiza?

Juego al golf cuando puedo.  Andando casi siempre.

¿Qué medio de transporte le gusta más para viajar?

El AVE, el avión y el coche, por ese orden.  Me aburre conducir largas distancias, aunque me gustan los coches.

¿Qué prefiere para sus vacaciones el mar o la montaña?

El mar, pero no la playa. Y donde haya cerca algún campo de golf.  Tengo un apartamento cerca del mar cuya terraza da a un campo de golf, esa es la idea.

¿Qué otras actividades de ocio son de interés para usted además de la medicina?

Me gusta ver deporte, sobre todo el fútbol (Real Madrid).  Y me encanta navegar y pescar en el mar.  Estar con mi mujer e hijos navegando es el ideal perfecto de las vacaciones.  Estar jugando al mus por la noche en la cubierta del barco en una cala tranquila fumándome un puro es uno de los mayores placeres del mundo.  Ocurre muy raramente.

2018